In Loving Memory of…

Lilly Aucapina

I can still remember the day you came into our home, into our lives. It was 10 years ago and you came in a fairly big cardboard-box for a dog of your size and stature. We were expecting every creature except for what we saw Papi pick up from the box. A scrawny little cream Chihuahua stood before all of us. Your little box was filled with toys, food, a bowl, and a cat collar (because Papi didn’t realize he bought one instead of one made for dogs). I taught you how to climb the stairs, Laura taught you how to be part of this family, Papi taught you to be a good dog who gave bechitos, and Mami taught you how to be a respectful dog who listened to rules and respected others (in most cases). Despite the number of times you tried to bite people and chase after them, it was quite obvious that you were just an innocent dog trying to protect her territory and her family. You were so loyal and lovely to us.
Though we now only realize that it was you who taught us something none of us ever imagined of learning from a tiny Chihuahua in our lives. You taught us to love and to be a family. Every time we all disagreed on something, fought, or just had a bad day, we always saw you and the sight of you immediately brightened our moods. We would put you in cute little outfits like jackets, your Halloween costume, homemade sweaters, and the iconic pink-and-yellow peace sweater that you wore so elegantly. You listened to us and always came along on our little field trips and trips to the park. You ran on fields upon fields like a tiny hare would and you looked amazing doing so. You slept with us when you felt scared and alone because you loved us so much. You were more than just a dog, Lilly; you were our little baby, now an angel. You taught us LOVE, and that’s something only a true member of our family was ever capable of accomplishing. You were and will always be a part of our family and I know you are watching over us just as we watched you for the past 10 years. I’m happy that we were able to give you an amazing life and I can’t wait to see you again so that we can have fun and explore like we did always.

Rest in Power, Lilly. We will always love you and hold you in our hearts.

Like the song I sang to you the day you passed away:

“This is the gift we give,
Through your love, you’ll live forever.
You are part, part of the Human Heart.”

The best friend to your big brother Franklin Aucapina, the little angel to your big sister Laura Aucapina, the bechitos to your Papi Victor Aucapina, the “corazon de melo” to your Mami Piedad Guiracocha, the Rosa/Chars to your uncle, Tio Victor Guiracocha, the Little Bungorf to your cousin Christopher Aucapina, the Lilucha to your grandma and grandpa. “La perrita hermosa y chiquita” Lilly to the entire Aucapina, Guiracocha, and Yuquilima Families, your neighbors, your friends, your whole world.

Español:
Todavía puedo recordar el día que llegaste a nuestra casa, a nuestras vidas. Fue hace 10 años y viniste en una caja de cartón bastante grande para una perrita de tu tamaño y estatura. Esperábamos a todas las criaturas menos lo que vimos que Papi recogía de la caja. Una chihuahua pequeña y flaca color crema estaba frente a todos nosotros. Tu cajita estaba llena de juguetes, comida, un cuenco y un collar para gatos (porque Papi no se dio cuenta de que había comprado uno en lugar de uno hecho para perros). Te enseñé a subir las escaleras, Laura te enseñó a ser parte de esta familia, Papi te enseñó a ser un buen perro que daba bechitos, y Mami te enseñó a ser un perro respetuoso que escuchaba las reglas y respetaba a los demás ( en la mayoría de los casos). Recuerdo todas las veces que ladrabas a todos pero se que era porque quisiste defender tu territorio y tu familia.
Aunque ahora solo nos damos cuenta de que fuiste tú quien nos enseñó algo que ninguno de nosotros imaginó aprender de un pequeño chihuahua en nuestras vidas. Nos enseñaste a amar y a ser una familia. Cada vez que todos estábamos en desacuerdo en algo, peleábamos o simplemente teníamos un mal día, siempre te veíamos y verte inmediatamente nos alegraba el humor. Te pondríamos lindas ropitas como chaquetas, tu disfraz de Halloween, suéteres tejidos de Mami, y el icónico suéter de la paz rosa y amarillo que usaste con tanta elegancia. Nos escuchaste y siempre asististe a nuestras pequeñas excursiones y viajes al parque. Corriste sobre campos sobre campos como un conejito chiquito y te veías increíble al hacerlo. Te acostaste con nosotros cuando te sentías asustado y porque nos amabas mucho. Eras más que una perra, Lilly; eras nuestra pequeña bebé, ahora una angelita de nuestra guarda. Nos enseñaste AMOR, y eso es algo que solo un verdadero miembro de nuestra familia fue capaz de lograr. Fuiste y siempre serás parte de nuestra familia y sé que nos estás cuidando como te observamos durante los últimos 10 años. Estoy feliz de haber podido darte una vida increíble y no puedo esperar a verte de nuevo para que podamos divertirnos y explorar como siempre lo hicimos.

Descansa en el poder, Lilly. Siempre te amaremos y te mantendremos en nuestro corazón.

Como la canción que te canté el día que falleciste:

“Este es el regalo que damos,
A través de tu amor, vivirás para siempre.
Eres parte, parte del corazón humano “.

El mejor amigo de tu hermano mayor Franklin Aucapina, el angelito de tu hermana mayor Laura Aucapina, los bechitos de tu Papi Victor Aucapina, el “corazon de melo” de tu Mami Piedad Guiracocha, la Rosa / Chars de tu tío Tio Victor Guiracocha, el Pequeño Bungorf para tu primo Christopher Aucapina, la “Lilucha” para tu abuela y tu abuelo. “La perrita hermosa y chiquita” Lilly a toda la Familia Aucapina, Guiracocha y Yuquilima, a tus vecinos, a tus amigos, a todo tu mundo.